Hogares extendidos

Dentro de los múltiples impactos de la pandemia y su consecuente ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) hay uno significativo que se da en el hogar. El mismo ya no se circunscribe al ámbito de la vida privada familiar y social, sino que se “extiende” para transformarse, además, en un espacio de trabajo, capacitación y educación. No poder moverse libremente o estar en ámbitos cerrados con otras personas exigió a millones de personas tener que adaptar su hogar para realizar tareas que antes sólo se daban fuera de él. Así, como pudieron, tuvieron que ir acomodándose a un escenario que seguramente se mantendrá (al menos por un tiempo), más allá del fin del aislamiento.

Dentro de este contexto, el hogar se “extendió” para el 84% de los usuarios de Internet relevados, ya sea para trabajar, estudiar o capacitarse, equivalente a 5 de cada 6. Esto surge del informe “La extensión del hogar por la pandemia: trabajo, capacitación y educación a distancia”, publicado por Carrier y Asociados.

Esta situación se dio de forma bastante uniforme dentro de los distintos segmentos etarios, a excepción de los boomers (mayores de 57 años) que por un tema de etapa vital son menos propensos a estudiar y capacitarse. También, la extensión del hogar sube en la medida en que lo hace el nivel socioeconómico (NSE) marcando el impacto dispar de la pandemia.

El hecho de que esta extensión se diera sin aviso ni preparación hizo que no todos estuvieran en las condiciones óptimas para encarar la tarea. Desde el punto de vista tecnológico, la muestra arrojó un promedio de 2,5 integrantes del hogar por cada PC, lo que potencia los problemas si hay dos personas o más trabajando y/o educándose. Este promedio sube en la medida en que desciende el NSE, lo que marca mayores dificultades para realizar actividades no hogareñas simultáneamente debido a la escasez de dispositivos. Algo que también se vio reflejado durante los últimos meses por la falta de computadoras de todo formato, tanto por un aumento de la demanda como por restricciones de la oferta, en ambos casos por efecto de la pandemia.

Fuente

Enrique Carrier