Saliendo del mundo digital: volver a escuchar discos de vinilo

Buenas!

Spotify nos trajo la posibilidad de escuchar música en cualquier momento y de cualquier parte del mundo. Y todo eso, a un costo extremadamente bajo.

Hace unas décadas atrás, disponer de mucha música implica un gasto enorme; no sólo por la compra en sí, sino que además era necesario contar con espacio para almacenar los formatos físicos (vinilos, cassettes y CD’s).

Con la tranquilidad (relativa) de la cuarentena, y para salir un poco de la computadora y el televisor, decidí rearmar el equipo que tenía en la casa de mis padres. Por suerte esos equipos hi-fi fabricados desde los 60’s hasta entrados los 90’s, eran de una gran calidad. Al día de hoy siguen en perfecto estado, como si no hubiese pasado el tiempo…

Lo único que me quedaba por reemplazar era la púa de la bandeja, ya gastada y sin posibilidad de reemplazo; Shure, quien era uno de los principales fabricantes, dejó de fabricarlas hace tiempo y ahora solo se dedica al audio profesional. Por suerte, los daneses de Ortofon y algunas marcas japonesas las siguen haciendo, y cada vez mejor!!!

Al mismo tiempo, surgió en Europa y USA un auge de volver a escuchar música como hace décadas atrás. De hecho, existen un montón de compañías nuevas fabricando toda clase de componentes analógicos; y también experimentando con elementos nuevos como fibra de carbono, por ejemplo. No solo hay nuevos fabricantes, sino que el mercado ha credito tanto que hay equipos que suelen costar miles de dólares, y hasta tienen revistas y convenciones donde presentan sus nuevos diseños. Un ejemplo de las varias ediciones que se pueden encontrar en Alemania:

Aquí también llegó la “fiebre analógica”: de hecho, se volvieron a reeditar todos los clásicos del rock nacional en vinilo, los cuales se vendieron como pan caliente. Hoy las disquerías ya tienen un aceptable stock de reediciones de los clásicos de cada género.

Spotify nos hizo olvidar el placer de ir a esos lugares, alucinar con el arte de tapa, y escuchar la música tal como salía del estudio de grabación. Lamentablemente, a partir de finales de los 90’s, la calidad del sonido empezó a deteriorarse más ya que cada canción que se publicaba sonaba cada vez más fuerte; a este problema se lo conoce como Loudness War.

Por eso no llama la atención que los álbumes grabados previo a eso ahora tengan un precio mucho mayor; los coleccionistas y audiófilos descartan todos los “remasters” hechos en las últimas décadas, y prefieren pagar más por un sonido mejor.

Saludos!!

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¡Impresionante cronica del pasaje digital -> analógico! La realidad es que no hay mejor reproducción de audio que la analógica, y sobre todo en Vinilo.
Yendo a este tema, todavía recuerdo los tres primeros vinilos que compré.

  1. Y entonces quedaron tres - Genesis -
  2. Vendiendo Inglaterra por una libre - Genesis -
  3. Powerslave - Iron Maiden -

¡Ninguno de esos suena como en CD o mucho menos Spotify!

¡Hermoso post! :raised_hands:

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