Yendo de la cama al living

Más allá de cuánto se demore y cómo se salga de la pandemia que nos azota, no quedan dudas de que habrá un antes y un después del coronavirus, aún cuando todavía se hace difícil imaginar cómo será ese tan deseado día después. No obstante, hay escenarios que se pueden inferir en función de los cambios registrados hasta el momento, muchos de los cuales seguramente acelerarán la adopción de tecnologías. Esas que ya existían pero que, por una u otra razón, avanzaban a un ritmo inferior al que probablemente veamos en el futuro próximo.

Uno de esos ámbitos será sin dudas el laboral, impactado por el teletrabajo que vio, durante el aislamiento, un crecimiento notable e inevitable. Esto a pesar de que el repentino envío de los trabajadores de oficina a sus hogares a continuar con sus tareas dejó en evidencia que el teletrabajo, para ser efectivo, requiere de mucho más que eso. En esto influyen otros factores además de la falta de ámbitos adecuados al interior del hogar (como quedó demostrado en mucha situaciones cotidianas que se transmitieron por Zoom). Existen todavía restricciones tecnológicas para implementar esta modalidad adecuadamente. Y no porque no estén disponibles en el mercado, sino porque no fueron implementadas aún en muchos casos.

Desde el punto de vista tecnológico, el teletrabajo requiere de mucho más que una PC y una conexión de banda ancha en el hogar. También la organización debe estar preparada, con sistemas que sean accesibles por fuera de la red local y con las condiciones de seguridad necesaria para que esto ocurra. Esta es la razón por la cual muchas organizaciones (tanto privadas como públicas) vieron afectado su funcionamiento a pesar de tener a sus empleados trabajando, con limitaciones, desde sus hogares. Por lo tanto, salvo en los casos de las empresas que ya tenían implementadas políticas de teletrabajo (mayormente multinacionales, grandes y/o tecnológicas), el aporte de éste fue insuficiente para compensar la baja de productividad alcanzada.

Esta semana, un estudio realizado por CIPPEC estimó que 3,3 millones de trabajadores realizan tareas que podrían llevarse adelante desde el hogar. Pero las limitaciones mencionadas, tanto de las organizaciones como de los hogares de los trabajadores, permiten inferir que el número que efectivamente puede teletrabajar sea sensiblemente inferior .

Nota completa por Enrique Carrier.

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Hola @mcrisever, no puedo estár más de acuerdo con el artículo de Enrique Carrier, justamente, hablando de lo que se necesita para llevar adelante el teletrabajo, hace poco @lucas escribió el post: Cómo trabajar y estudiar en tiempos de coronavirus, el cual también recomiendo leer.

¡Muchas gracias por el aporte!

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¡Que me importaaa! Con lo que me estoy ahorrando en #Cuarentena estoy para tarjeta y venga con mamita ¡Qué lindo es!

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